Phil Borges

martes, 26 de julio de 2011

EL ARTE DE JUGAR A VIVIR


“Si no ves la luz al final del túnel comparte una linterna... O consigue una.... donde haya"

Cuando pensamos a qué dedicar nuestra vida, qué deberíamos emprender, qué trabajo hacer para ser honesto en el camino; a menudo aparece un brainstorming inconsciente y no evocado de imágenes, sensaciones, sonidos... en fin; algo parecido a cual cocido de la abuela en plena ebullición.

En ocasiones buscamos herramientas que nos ayuden a tener la certeza de estar en el camino adecuado, buscamos y buscamos hasta a veces terminar exhaustos y sin respuestas. Hay personas atrevidas que te dan consejos directos, otras más comedidas intentan empatizar de manera somera y diplomática, pero en definitiva el caos se mantiene en tu coco, y no sólo no ves la luz al final del túnel (aunque te presten la linterna), sino que con tanto consejo, orientaciones "absolutas y certeras", lo que terminas es casi al borde del colapso, donde no hay gelocatil que lo calme.

La respuesta en cualquier caso, está en nosotros... en buscar la serenidad, en recuperar esa intuición que progresivamente hemos estado ignorando como si no fuera parte nuestra, como si fuera un anexo de moda en las últimas tendencias de meditación, chi kun, tai chi... o cualquier neo tendencia. Si somos capaces de incorporar el silencio, la FE en nosotros como seres perfectos, nuestro tiempo y espacio sagrado, seguramente dejaríamos que la INTUICIÓN a la que a menudo volvemos la espalda, sea la que nos guíe hacia esos objetivos existenciales, que nos permitirán encontrar la excelencia; la felicidad en definitiva.

Pero el arte de creer en nosotros, de recuperar ese espacio, de ser felices como seres humanos, debe trascender a lo banal, para dar paso a "eso" que nos hace ser seres perfectos e incorporar el amor incondicional a nuestras vidas.... ese es el trabajo perfecto, la vida deseada, la felicidad en estado puro...

En definitiva, todo lo que configura ese camino, el conjunto de esas vivencias, la fe que nos mueve... el movimiento por tanto, es el lugar donde reside el quid de la cuestión... No es el punto de llegada, el final, lo verdaderamente importante... sino el camino, y sobre todo el caminar... las personas que nos tornamos en ese proceso.... eso es lo que configura ese estado de tanto anhelo e inquietud para la humanidad, y que tan a mano tenemos, pero pocas veces tenemos tiempo para percibir, y vivir con plenitud... Hoy podría ser un buen momento para empezar a incorporar en nuestra vida con Conciencia y Consciencia, por qué no?

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